Durante siglos los modernos construyeron su mundo y sus ciencias separando tajantemente naturaleza y cultura. El mundo y el hombre como dos realidades separadas. Objetos que eran apenas tocados, o ni siquiera, por sujetos que conocen, transforman y rompen.
Timothy Morton acuñó el término «hiperobjeto» para referirse a las cosas que se distribuyen masivamente en tiempo y espacio en relación con los humanos. Son directamente responsables de lo que Morton llama «El fin del mundo», volviendo obsoletas tanto la mirada apocalíptica sobre la crisis ambiental, como su negación. Los hiperobjetos ya han inaugurado una nueva fase humana de hipocresía, debilidad e inconsistencia.
HISTORIAS DEL VIENTO
23.00€El viento es un elemento natural omnipresente que, pese a su carácter etéreo, ha contribuido a modelar nuestro planeta. Una fuerza poderosa y viva que, más allá de su conexión con la tierra y sus elementos, guarda también una correlación…
