LO perdido,
la extraña brujería de lo frágil,
el rigor mineral de la materia,
la piel, el aire candeal.
Arder adentro.
Ignorarse, olvidar,
hacer de lo vivido incertidumbre.
Todo en ascuas al abrigo de un verbo,
de una razón sin trabas
que habla otra vez de la melancolía.
Y en el catastro de la amanecida,
las dudas de otro claro nuevo al darse.
Aún hay tiempo.
(melancolía)
SIN ATAJOS HACIA LA CIMA
23.95€Este es el relato en primera persona de una obsesión gestionada con una disciplina férrea: la de un hombre que aprendió a distinguir entre el deseo de llegar y la necesidad de sobrevivir, y que convirtió esa característica en una…
