Yayo Herrero nos ayuda a comprender el mundo en el que vivimos, sin velos, sin legañas ni ansiolíticos químicos, pero con frases y argumentos que combinan el aprendizaje más duro y concreto con el placer más sensible y universal: el de las imágenes que Nabokov asociaba a la expresión poética. Plantea así, de la manera más brillante, el dilema que a mí mismo me preocupa desde hace años, y que debería preocuparnos a todos: el de la pérdida de la ética terrestre. Del prólogo de Santiago Alba Rico.
BAJO UN CIELO BLANCO
21.90€Que el hombre debería tener dominio «sobre toda la tierra y sobre todo reptil que se arrastra sobre ella» es una profecía convertida en realidad. Tan generalizado es el impacto de los humanos en el planeta que hemos categorizado la…
