Diez perros. Diez relatos. Y un bozal.
Perros que muerden, que aúllan, que piden caricias. Perros sucios, cuidados, hambrientos, saciados, perplejos, arrinconados, protagonistas. Perros que huyen, que permanecen, que se escapan. Perros vivos, muertos, que juegan, se despliegan o se tumban. Perros que son niños, que son ancianos. Que son palabras. Solas, en manada (frase, párrafo) o en jauría (relato, ejemplar). Perros que nos contemplan, que buscan el agua, que son reliquia, que llegan al mar.
TODO LO QUE CRECE
15.00€Según el Génesis, el primer castigo fue botánico, y consistió en expulsarnos de un paraíso, de un jardín. Desde entonces vivimos en la añoranza. Bajo esta tensión entre exilio y pertenencia, Clara Obligado nos invita, con su escritura híbrida, a…
