En 1917, en plena primera guerra mundial, dos cartógrafos ingleses, el pomposo George Garrad y su ayudante, Reginald Anson, aparecen en la aldea galesa de Ffynnon Garw con el propósito de medir la montaña del lugar. Es domingo, y todo el mundo está en misa menos Morgan el Crápula, posadero local y sinvergüenza oficial del pueblo. Al día siguiente, la primera medición establece que la montaña en cuestión tiene 984 pies, por lo que le faltarían 16 pies para llegar a los 1000 y poder llamarse montaña. «¿Y qué es entonces», pregunta la gente. «Una colina», responden los ingleses. Eso sí que no. La autoestima de Ffynnon Garw está en juego, y sus orgullosos vecinos no van a permitir que su montaña baje de categoría. Para ello habrá que unirse, arremangarse, afrontar posibles diluvios y, sobre todo, organizar un buen puesto de cerveza y zarzaparrilla en lo alto de la polémica cima.
REFUGIO
19.00€Después de siete años trabajando como guía de montaña en el Nepal, David Abós regresa al pueblo familiar de Asomo, en el Pirineo, donde inicia una nueva vida al frente de un pequeño refugio de montaña. Durante sus años en…
