De una sencillez aparente, los poemas de Maurice Carême dejan el buen sabor del pan verdadero, de un mundo rural donde los ríos, los bosques, los sembrados, se acompañan del eco de voces, de risas y labores compartidas. Con su mochila al hombro, luciera o no el sol, el poeta salía cada día al campo a escribir. Le gustaba llamar por su nombre a las plantas, a las aves, y con entera libertad sembrar palabras para contribuir a un mundo «generoso, donde cada uno extraería alegría para los demás». Embebido y admirado de la belleza, la inspiración le hacía detenerse y escribir en medio del paisaje, y allí, o luego en casa, todavía emocionado, apartar lo superfluo y quedarse en la sencillez.
PINGÜINAUTA. LA GRAN AVENTURA CAP A LA LLUNA
14.96€La historia de un pingüino con un sueño extraordinario! El pequeño Orville quiere vivir grandes aventuras, igual que sus amigos, así que idea un plan para convertirse en el primer pingüinauta e ir a la Luna. Sin embargo, una vez…
